El Hotel Estela Barcelona – Hotel del Arte de Sitges presenta la exposición de pintura del artista Màrius Sala. El vernissage tendrá lugar el Viernes 6 de febrero a las 19:30 h. Tras la inauguración, aquellas personas que lo deseen podrán compartir cena (21: 00 h – SOLO CON RESERVA PREVIA) con el artista en el Restaurante Iris Gallery del artístico hotel. La exposición podrá ser visitada hasta finales del mes de marzo.
Màrius Sala presenta una obra abstracta y minimalista que se sitúa muy próxima al Expresionismo abstracto que se desarrolló a mediados de siglo XX en Estados Unidos. Este movimiento priorizaba la emoción por encima de la figuración. Las obras de Màrius Sala encajan perfectamente en esa premisa, si bien el artista las sitúa en un contexto conceptual profundo que le sirve de inspiración. Sus creaciones recuerdan las obras de Mark Rothko, con franjas de color que interactúan entre sí ofreciendo al espectador una sinfonía de color. Las obras que presenta Màrius Sala impactan al observador por su calidad artística, por su elegancia, por su depurada ejecución técnica y por la espectacularidad de las interacciones cromáticas que proponen.
El artista desarrolla varias líneas creativas, varias series muy relacionadas entre sí que beben de las mismas fuentes desde un punto de vista conceptual, plástico y creativo. Todas ellas toman la observación de la naturaleza como punto de partida.
La primera de sus series lleva por título “Corte de Heisenberg”. Estas obras, Màrius las vincula con la física cuántica a través de la llamada línea o corte de Heisenberg, que delimita, o separa, el reino cuántico de la realidad clásica, medible y comprobable. Esa línea o corte actúa como frontera entre la realidad empírica y el mundo místico. Según el artista, muchas veces este corte o salto adelante tiene que ver con las decisiones que vamos tomando en nuestra vida, tiene que ver con la evolución del propio individuo.
Ese corte se presenta como la línea del horizonte que vemos en un paisaje donde no sabemos qué hay al otro lado y de nosotros depende tomar la decisión de ir más allá, aun sin saber lo que encontraremos. Esa línea señala el umbral de incertidumbre al que hemos de enfrentarnos si así lo decidimos. Sin duda, ello es un reflejo de la vida misma, donde cada decisión que tomamos nos sitúa ante una nueva y desconocida situación.
Las obras de la serie del “Corte de Heisenberg” son el punto de partida de todo el resto de sus creaciones.
La segunda serie que el artista nos presenta es una evolución de la primera, se trata de “Conscience”. La suite hace referencia a ese movimiento incesante que tuvo su inicio con el Big Bang y que provocó la expansión del universo. Un movimiento que también es una constante en nuestra vida. Ese movimiento constante dentro del caos, un movimiento que no podemos frenar y que nos atrapa, pero del cual hemos de tomar consciencia. Las obras de esta serie se muestran como el paisaje en movimiento que podemos ver a través de la ventana de un coche.
Por último, la serie “Soul”, que es una evolución de las dos anteriores, pretende reflejar el momento de consciencia absoluta, de comprensión del tiempo lineal y del tiempo circular. “Soul” es un alegato a ese momento de plenitud en el que tomamos consciencia de nosotros mismos.
El público tiene un papel activo alentado por el artista. La teoría cuántica nos muestra que el observador influye en el resultado de una medición. Del mismo modo el artista busca la implicación del espectador y su libre interpretación, invitándole a reflexionar sobre el sentido de las obras y, quizás, sobre el sentido de nuestra propia existencia. Igual que ocurre en la mecánica cuántica, el observador interviene en el proceso interpretando las obras según su criterio único y personal.
Por su parte, el artista interpreta estas series de manera filosófica y profunda, llevando el significado y la interpretación de sus obras a un plano casi esotérico y místico, pero a la vez con cierto apoyo científico.
Sin embargo, pese a lo que pudiera parecer, la visión de sus obras es agradable y en absoluto complicada. Una obra que puede satisfacer tanto al público profano en arte como el paladar del observador más experto.
Sin duda, esta es una buena oportunidad para conocer las creaciones de Màrius Sala, y apreciar la densidad conceptual que las envuelve y la calidad técnica con la que han sido ejecutadas.
Esta exposición cuenta con el apoyo de la Fundació Josep Puigmartí
Juan Carlos Vicente
Director artístico
Hotel del Arte
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