
Alex Voinea (Rumanía, 1973)
Las vibrantes pinturas abstractas de Alex Voinea reflejan una vida marcada por la capacidad de superación, la curiosidad y la pasión. Siendo muy joven, Voinea participóen la Revolución Rumana que puso fin a la dictadura comunista de Nicolae Ceaușescu.
Fue una época y un lugar que el artista ha descrito como opresivos y sombríos. Deaquellos días turbulentos recuerda, por encima de todo —más que los enfrentamientos o los disparos— las emociones que experimentó. Habla de una extraordinaria intensificación de los sentidos, en la que incluso los detalles más insignificantes parecían adquirir una dimensión desmesurada; todo cuanto veía y sentía cobraba una intensidad inusitada. Su estado de alerta intensificaba cada percepción.
Ese mismo estado de alerta es el que se activa cada vez que comienza una sesión de pintura y se enfrenta al lienzo con pigmentos, médiums y pinceles, dispuesto a actuar con rapidez, precisión y sin vacilaciones, tal como exigen las propiedades de los materiales con los que trabaja.
«Me interesa llegar al estado óptimo de preparación de los pigmentos, ya que, dependiendo de la dilución y de la combinación con otros médiums, responden de manera diferente a las situaciones y circunstancias que ocurren en cada sesión de pintura. El estado físico de los materiales condiciona el resultado final, y ahí es donde hay mucho margen de experimentación, que es la parte que más me apasiona.»
La obra de Alex puede entenderse como un estudio de los contrastes: el diálogo entre el control y la precisión, por un lado, y la serendipia, por otro, que evoluciona hasta convertirse en una libre expresión de emociones desplegadas sobre el lienzo mediante luminosas explosiones de color y forma. La precisión que exige su proceso requiere la implicación absoluta de los sentidos, una concentración total y una
atención inquebrantable: la atención necesaria para responder, en el instante, a las constantes situaciones que surgen durante la ejecución de la obra. Cada sesión de pintura se convierte en un auténtico tour de force, una intensa concentración de energía que se canaliza en el acto creativo y queda finalmente plasmada sobre el lienzo.
«A través de mi obra intento transmitir la sensación de estar inmerso en un universo donde el color es el protagonista. Los colores y la materia fluyen libremente, creando una sensación de ingravidez que una vibración imaginaria transforma y hace moverse y danzar.»
Los fondos difuminados crean profundidad y perspectiva en sus composiciones abstractas, pero con una definición casi hiperrealista mediante la cual Voinea transmite una extraordinaria sensación de movimiento y fluidez. Las explosiones de color dan lugar a felices accidentes, donde la proporcionalidad y la contención dejan paso a una
auténtica experiencia de libertad, creada por el artista y compartida por el espectador.
Goteos, pinceladas, salpicaduras y una amplia variedad de efectos pictóricos, ejecutados con una sorprendente seguridad y sin el menor rastro de vacilación, se entrelazan y conviven sobre una misma superficie, creando un universo rico, orgánico, rítmico y lleno de vida. En el uso del color, Voinea demuestra la misma audacia,
empleando una amplia paleta de tonalidades puras y luminosas —algunas fluorescentes— siempre perfectamente armonizadas.
«Lo que me interesa es crear y congelar, en un solo instante, un
universo vibrante nacido de un gran estallido de colores.»
La visión artística de Voinea se forjó en el caos de la Revolución Rumana, que lo obligó, con tan solo diecinueve años, a abandonar su país y abrirse camino, completamente solo, en un mundo desconocido y lleno de desafíos. Primero en Italia y, posteriormente, en España, aprendió a comprender y dominar los pigmentos y las formas; inicialmente a través de la pintura decorativa y, de manera inevitable, mediante el lenguaje de las bellas artes.
Hoy, a sus cincuenta y dos años, aunque muchos años y muchos kilómetros lo separan de sus comienzos en Rumanía, Voinea sigue expresando su carácter apasionado e inquisitivo a través de unas vibrantes pinturas abstractas. Sus obras, audaces y experimentales, amplían los límites de la creatividad mediante la experimentación, el
color y unas formas de gran fuerza visual. En conjunto, su obra es visceral, poderosa, orgánica e inconfundiblemente viva.
Alex Voinea vive y trabaja en las afueras de Barcelona. Sus pinturas se han expuesto y han sido admiradas en toda Europa y Estados Unidos, incluyendo Bruselas, París, Milán, Londres, Ámsterdam, Estocolmo, Copenhague, Hamburgo, Nueva York, Los Ángeles y Miami.

El Hotel Estela Barcelona – Hotel del Arte acoge la exposición de pintura de Alex Voinea.
La inauguración tendrá lugar el jueves, 30 de julio a las 19:30 h en la Sala Iris Gallery del artístico hotel.
A las 21:00 h cena con el artista (con reserva).
La exposición permanecerá abierta al público hasta finales del mes de septiembre.
Reservas: Tel.: 93-8114545
E-mail: reservas@hotelestela.com
